El aceite de oliva de Arróniz, única variedad autóctona de Navarra, cumplió de nuevo ayer con su papel de reclamo turístico. Hasta el municipio donde se encuentra la almazara, llegaron más de diez mil personas, una cifra muy por encima de las previsiones, en un domingo que sumó veinte ediciones de la fiesta de la tostada, declarada en 2015 como fiesta de interés turístico. Se repartieron 15.000 rebanadas desde las diez de la mañana en el exterior del trujal, en una degustación gratuita regada por el excelente aceite virgen extra de la temporada, a la venta desde ayer. El sol propició una mayor afluencia de visitantes que además participaron en un amplio abanico de actividades para todos los públicos. Desde los juegos infantiles al mercado artesanal, que aglutinó a más de un centenar de establecimientos en las calles próximas al trujal, con música y animación en directo.

Nuestro preciado oro líquido, rico en calidad y en cantidad, colocará este año en el mercado 2,023 millones de litros de aceite obtenidos de 8.688.691 kilos de aceituna recogidos en las cerca de 3.000 hectáreas de cultivo adscritas al Trujal de Mendía. Un área que abarca desde Viana hasta Sangüesa y que se mantiene así desde hace siglos. Los datos los ofreció Pedro Luis González Castillo, gran maestre de la Orden de la Oliva de Navarra, en la celebración del decimoquinto capítulo de la Orden. Un acto institucional que contó con numerosos invitados en el salón de actos de la almazara, entre ellos, la presidenta del Gobierno de Navarra, Uxue Barkos y, como no podía ser de otra manera, también estuvieron los miembros de la Orden, con el gran prior, Jesús María Astráin Fabo, a la cabeza.

Además de resaltar el sabor y las cualidades de nuestro preciado aceite, seña de identidad de nuestra localidad, la jornada institucional sirvió para reivindicar el papel de las zonas rurales, como Arróniz, y su importancia en la sociedad actual. Así como la necesidad de políticas que incentiven su desarrollo y crecimiento.

El acto institucional

Este año, la Orden de la Oliva de Navarra nombró a José Luis Ramírez Sádaba, doctor en Filosofía y Letras y escritor como pregonero de la jornada. En su discurso, el pregonero trasladó al público al origen etimológico del aceite del trujal de Mendía, un producto que, a lo largo de los siglos, se ha considerado como oro líquido.

José Luis explicó que en las palabras Aceite del Trujal de Mendía se unen las tres culturas que han aprovechado este recurso. “Este trujal está advocado a la Virgen de Mendía, monte en vascuence. Con tres sustantivos sintetizamos las tres culturas. La de los vascuences, la de los romanos que luego la ocuparon y la de los árabes que también dejaron su impronta con el término genérico”. Una auténtica lección de historia que cerró alabando el aceite de Arróniz.

Y no es de extrañar, porque la calidad del aceite obtenido en esta campaña es excepcional. Lo comprobaron los nuevos caballeros en la cata de aceite que siguieron antes de su nombramiento. Se convirtieron en nuevos defensores de la Orden el profesor y escritor Román Felones Morrás; Fernando del Arco de Izco, conferenciante y autor de varios libros taurinos, editor en Barcelona de la revista Caireles; Óscar Salvoch Muñoz, escritor, músico y compositor; Juan Manuel Garmendia Otegui, presidente de la Federación de Cofradías Gastronómicas y miembro de la Academia Vasca de Gastronomía; Santiago de Ybarra Churruca. Presidente de El Diario Vasco durante 27 años, presidente de honor de Vocento y consejero de ABC y de El Norte de Castilla; y a Eduardo Zubikoa Viela, arquitecto y tenor. Además, se nombró restaurante de calidad al Restaurante Bar Florida, de Estella, por su calidad en la cocina.

Teresa Catalán, nueva vicepriora

Al margen del nombramiento de los caballeros de honor y mérito, se oficializó la toma de posesión de la vicepriora, Teresa Catalán, que sustituye en el cargo a Pedro Lozano. Una nominación que le pilló por sorpresa y que aseguró defenderá y gestionará con orgullo. El coro Voces Graves de Pamplona interpretó su repertorio ante los invitados, entre los que se encontraban políticos regionales, municipales y los premiados en el concurso gastronómico, fotográfico y literario que el Ayuntamiento organiza con motivo de la cita.

Los premiados

En el concurso fotgráfico, Juan Echeverría Gambarte se impuso con su obra Un momento de paz. El segundo clasificado fue el artista de Estella, Javier Rada Aós con Moléculas de oro y, el tercero, Ramón María Revuelta Cuadrado por Manto blanco.

En la convocatoria de cuentos y relatos, Israel Jiménez Abadiano ganó en alevín por Álex y su Oliva. Pablo Urretavizcaya Liñán lo hizo en infantil por El extraterreste y la tostada. La obra Mujer Olivo, de Onintze Arrastia Mauleón ganó en juvenil y, en adultos, el premio se lo llevó la sopicona Yolanda Aruabarrena Navarro por La primera poda.

También se entregaron los premios a las mejores aceitunas caseras que preparó Juli Echeverría Azcona. Las segundas clasificadas en el certamen fueron las de Angelines Echeverría Osés y, en tercer lugar, quedó la receta de Ramón Revuelta Cuadrado. Una elección muy complicada por el alto nivel de los platos, al igual que ocurrió con los postres. El jurado, finalmente, decidió que el mejor postre fue el cocinado por Carlos Ajona del Campo. Ana Sanz Ochoa casi le arrebata el primer puesto con su receta y Loly Cabezon Echarri se quedó en tercera posición con sus bombas de gominola en aceite de oliva. ¡Enhorabuena a todos!