Arróniz ha celebrado este fin de semana las fiestas de mayo. En el marco de la festividad de San Isidro, que agricultores y vecinos conmemorarán el próximo martes con una procesión y un aperitivo, la localidad ha disfrutado de dos jornadas con actos para todos los públicos. El encierro de reses bravas, de la ganadería Eulogio Mateo, de Cárcar, y una chistorrada popular, que se sirvió en los bajos del ayuntamiento, sirvieron de antesala al acto más esperado del viernes.

El edil Miguel Ángel Pascual Iturralde, responsable del área de Agricultura, prendió la mecha del cohete anunciador a las ocho de la tarde. Un reconocimiento a su labor en el ayuntamiento que comenzó hace tres años, cuando el socialista se incorporó al actual equipo de Gobierno. Pascual felicitó las fiestas a los sopicones y sopiconas y lanzó un chupinazo con una llamada importante llamada al respeto. A sus 35 años, Miguel Ángel Pascual confirmó que su paso por el Ayuntamiento está siendo muy positivo y anima a hacerlo a todos los vecinos que quieran trabajar por su pueblo. “Decidí dar el paso por el equipo de gente que iba en la lista. Quejándonos sin participar no hacíamos nada. Además que se aprende mucho sobre cómo funcionan las cosas”, apuntó.

Desde abajo, en la plaza de los Fueros, decenas de vecinos esperaban el momento del lanzamiento. Tras el estallido festivo y el olor a pólvora todavía en la plaza, la banda Mendi Zarra comenzó a tocar los primeros acordes de la música que amenizó el resto de la tarde en Arróniz con un pasacalles por el centro urbano de la localidad. Después, llegaron las actividades para los más pequeños, con verbena infantil y torico de fuego por las carreteras de Allo y Barbarin. Por la noche, el concierto en la Fuente, con Kassia, puso el broche final a la primera jornada.

El domingo, el público infantil disfrutó por la mañana, en el atrio, de un parque infantil con hinchables hasta las dos de la tarde. Mientras, los sopicones y sopiconas más valientes recortaron y quebraron al ganado de los Hermanos Ganuza, de Artajona, en el encierro de la mañana. También lo hicieron en la suelta vespertina, tras disfrutar del Vermut Concierto que contó con la actuación de la banda de música de Estella que interpretó una batería de canciones con sus cerca de 80 integrantes. A las ocho de la tarde, sonaron los primeros acordes de Jamaica Show, con música para los más jóvenes que corrieron después el torico de fuego en el descanso de la orquesta, que retomó su actuación pasada la media noche.

 

Aquí os dejamos más fotografías de las fiestas de mayo de Arróniz