El Ayuntamiento de Arróniz hoy se ha quedado cojo, le falta un pilar, una base de la estructura que le ha hecho funcionar las últimas tres décadas. Hoy, tenemos que despedir y felicitar a partes iguales a nuestro querido secretario municipal, Pablo Echeverría Ajona, que deja el consistorio por una merecida jubilación tras pasar más de tres décadas en las oficinas municipales de su localidad

Pablo es más que un secretario. Es una persona íntegra, que siempre ha mantenido en lo más alto los principios y valores de la función pública siempre, buscando lo mejor para su pueblo. Son características que destacó el alcalde de Arróniz, Ángel Moleón, en el homenaje sorpresa que sus compañeros del consistorio, amigos y vecinos, le rindieron en el salón de plenos el día del chupinazo. Siempre con la cámara de fotos, inmortalizando, además, escenas y momentos que guardar de los vecinos del pueblo para la posteridad.

Pablo no ha querido recibir ni un reconocimiento modesto  por su marcha, pero su dedicación y entrega lo hacen imposible. Ha sido secretario del Ayuntamiento de nuestro pueblo desde el 10 de abril de 1987 hasta hoy. En total, 31 años al frente del puesto de la intervención de nuestra entidad.  “Toda una vida dedicada al servicio público y en su propia localidad de origen. Sopicón de pura cepa”, explica el alcalde.

“Pablo es una persona íntegra, que tiene muy claro los valores y principios de la función pública. Pero que, también, siempre ha querido lo mejor para Arróniz y los sopicones”, le aplaude el alcalde. Esta conjugación, en muchas ocasiones, no ha sido una labor sencilla. Todo lo contrario. A veces, sentimientos y profesión se enfrentan. “Ha pasado innumerables horas por encima de su responsabilidad trabajando por su pueblo. Horas de sueño perdidas porque había cuestiones importantes que solucionar… Horas y horas con alcaldes, concejales… No se va un secretario y un interventor. Se va un consejero. Ese bastón donde apoyarnos cuando lo necesitamos”. Moleón también destaca de Pablo  su altura de miras. “Más allá del color político que haya gobernado, siempre se ha podido confiar en él. Es una gran persona y amigo”.

Imagen del reconocimiento que el Ayuntamiento le brindó el día del chupinazo, el pasado 1 de septiembre.