El Zarramonza ya es de Primera Autonómica. Los sopicones han protagonizado una temporada brillante que se cerró el sábado pasado por la tarde con el último partido de la fase de ascenso, contra el Artajonés. Lo cierto es que fue un partido singular ya que, al ascender Osasuna Promesas a Segunda B, los dos conjuntos llegaron al campo del Santa Cruz con dos pies en Autonómica. Dirigidos por Jorge Felones, los de Arróniz saltaron al campo más relajados y dando una oportunidad a algunos de los jugadores que menos minutos han disputado a lo largo de esta campaña.

Antes del encuentro, que terminó con un 0 a 5 en el marcador,  los jugadores de ambas plantillas hicieron el paseo al colegiado Miguel Ángel Murillo Soroa, que se retiró del fútbol en el partido del sábado. Murillo estuvo asistido por Manuel Jiménez García y Mikel Saldise Vidaurre. Después, los jugadores sopicones realizaron un homenaje a Visi Ros, una de las personas que nutre la directiva del club y que se preocupa mucho por los jugadores.

El presidente del Zarramonza, Txemi Osés, explicaba a pie de campo las vicisitudes por las que ha que tenido que pasar la primera plantilla del club, sobre todo, de cara a la fase de ascenso. “Aunque ascendemos por el pase del Promesas hemos sufrido para llegar hasta arriba. Estar aquí es el resultado de un gran trabajo. El ascenso es absolutamente merecido. Hemos terminado con cinco jugadores lesionados y la fase de ascenso nos ha pillado un poco debilitados”.

No es la primera vez que el Zarramonza termina en los primeros puestos de la clasificación de Regional Preferente, pero, esta vez, los sopicones lo han conseguido. “Lo hemos cogido ganas. Nos hubiera gustado más subir por los logros en el campo que por Osauna, pero aún así es un logro muy merecido. Hemos liderado el grupo gran parte de la campaña. Luego nos pasó el Zirauki y ya fue imposible”.

Osés agradecía el trabajo que han hecho también desde los juveniles, que han nutrido al club en los momentos más complicados. “Agradecerles a todos la participación, el interés y el esfuerzo a lo largo de la temporada que viene”. En Autonómica, el equipo contará con la gente de la casa. “Queremos nutrirnos con jugadores de la cantera porque los chicos trabajan toda la vida en las instalaciones y queremos que sigan aquí para que terminen en el primer equipo. Si tenemos alguna carencia, la buscaremos, pero siempre que podamos, tiraremos de los de aquí”. El del sábado fue además el último partido que se jugó en la hierba natural del Santa Cruz, que este verano cambiará la alfombra por un suelo artificial que requiera menos trabajo de cuidado que el actual.