Arróniz celebró ayer uno de los días más multitudinario de sus fiestas, el día de la pochada. Las cuadrillas se juntaron en el atrio para disfrutar del guiso que prepararon desde el punto de la mañana los sopicones: Carlos y José Lerga, Ángel Alfonso, Eduardo Fernández, Germán Arzoz, Victoriano Haro, Óscar Arizaleta, Iñaki Osés, Nacho Arenzana y Eduardo Olías. A las 9.30 horas, encendieron los fogones, una costumbre que mantienen estos amigos desde hace cuatro años. En total, cocinaron nueve perolas con 250 kilos de pocha navarra.

La receta de las pochas de Arróniz sigue siendo un misterio. Los cocineros no quisieron revelar el secreto del guiso, que elaboraron a fuego lento durante la mañana  y mientas disfrutaron de un almuerzo. Luisin fue el catador del plato, al que dio el visto bueno antes de servirlo en el atrio, junto a la iglesia. “Cada año mejor”, dijo.

Mientras ellos cocinaban, en el atrio, se disputaban las finales de los campeonatos de mus y de brisca. Amézqueta y Javi se proclamaron campeones. Se impusieron sobre la pareja formada por Goñi y Garraza. En la brisca, María Jesús y Rosa se llevaron el primer premio y el segundo fue para Mila y Asun. Después, sobre las tres de la tarde, los sopicones y las sopiconas se sentaron en las mesas apostadas bajo la sombra de los árboles del atrio. Aquí os dejamos unas imágenes de la jornada.